No se cuando, el momento preciso en que mi cabeza se perdió, mi razón. Cuando sucumbí en este vicio que tanto placer me trae y que me mata a la vez.
No, no son las drogas, ni el alcohol. Es otra cosa.
Vivo con la culpa de comer, de tomar y a veces hasta de respirar. Estoy en la fina linea entre caerme al vacío o salvarme. Entre el control y el descontrol.
Nadie puede ayudarme. Tampoco quiero que lo hagan. Odio que me digan que hago las cosas mal. Si se que esto esta mal. Pero me salva. Para mi y alma triste y negra, me salva.
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